El mundo de lo invisible

Día por día crecen los especialistas en estudios de la mente, como suman los interesados en la paranormalidad, pues ahora las experiencias anómalas son vistas por los medios de comunicación, como un elemento de fascinación y encanto para el gran público.

El hombre está lleno de miedos, especialmente a lo que no puede ver, entender o que le genere inquietud, pero cuyos efectos son perceptibles. Cree sólo en lo visible, en el producto de la vida material, el mundo de las formas, la tercera dimensión, dónde únicamente acepta como real, lo tangible. Rechaza lo que teme saber. Mis años de experiencia en el mundo de la paranormalidad, me han demostrado que, aun aquello que no vemos ni tocamos, existe.

Una de los formas que mayor interés ha creado, tanto en el público en general como en el mundo de la experimentación, es la del contacto con seres incorpóreos. Sus mensajes son atraídos al espacio de la forma por quienes conocemos como “canales” o “antenas”. En otros tiempos el desprestigio los cubría, hoy, son perseguidos tanto por la prensa, como por estudiosos, ávidos de saber qué hay más allá de lo evidente. Profesionales de todas las áreas del saber, sean científicas, humanísticas o artísticas, investigan sobre este tema. Pero…¿podríamos investigar en algo que no existe?