¿De quiénes somos la reencarnación?

Hoy, como cada día, salí a regar mis hermosas plantas, quitarles los abrojos, entretenerme hablándoles y ¡pum! apareció un brotecito de flor ya asomando de su escondido capullo, pero dejando más que visible lo que pronto será. La vieja planta hacía rato ya estaba seca, pero de un inadvertido cogollo, brotaba el botón. Una esplendida flor que con esmeros germinó.

Mientras continuaba haciendo lo mismo con el resto de las plantas me preguntaba si sería la única de ellas que me haría el gran regalo y me dedique a ser más observadora. Los helechos, desde el centro del matero, también mostraban sus retoños: ¡reencarnaban! Igual ocurre con el hombre. Fallece, reencarna, fallece y vuelve a encarnar. Lo que algunas personas conocen como la rueda del samsara. Proceso conocido hace milenios pero puesto de lado por algunas religiones, por razones que otro día analizaremos. Tema de mi total interés y al que he dedicado años de estudio.

Lo cierto es, que en los últimos años el mundo occidental ha acogido el tema ampliamente tratado por el mundo oriental y muchos autores lo tocan, motivando a la sociedad a impresionarse. Por igual se interesan los científicos, amas de casa, vendedores de helados, investigadores en laboratorios universitarios o políticos. Es una especie de revolución de la conciencia, que buena falta nos hace.

Lo curioso del caso es que, atraídos por este asunto, unos son más seducidos que otros; disfrutan creyéndose Napoleón o Tutmosis III o Greta Garbo o Madame Curie, asumiendo poses y frases de quienes hacen pretender fueron. Actúan con dejos de lo que dicen haber sido e investigan sus palabras para repetirlas.

Parapsicología, ciencia de frontera

En los mitos, leyendas y el folklore nativo de muchos grupos étnicos se ha escuchado hablar de fenómenos que podrían incluirse en algunas de las clasificaciones de lo que es la Percepción Extra Sensorial (PES) dando motivo a que se señalen como sucesos propios del ocultismo o de relatos paganos, opiniones que se basan en el desconocimiento de lo que realmente es la Parapsicología.

Pero no siempre tuvo ese nombre, originalmente se la conoció como Metapsíquica, pero durante el Congreso Internacional de Utrecht, hace sesenta y dos años, en 1953, cambio su nombre para llamarla tal y como hoy en día lo hacemos: Parapsicología.

Hay una propensión científica a subestimar las  experiencias anómalas  alegando que no son medibles y a quienes las experimentan se les tilda de raros y, si bien conocen de su existencia, la ven con aires de sospecha.

Esta ciencia incluye una amplia gama de eventos que han sido aprovechados por la industria cinematográfica para darlos a conocer. Pero no podemos dejar de lado quienes diciéndose parapsicólogos se dedican a las artes adivinatorias, muy honorables por demás, pero que en su totalidad no se relacionan con esta ciencia.

Por ello atreverse en el mundo de esa nueva ciencia, es aventurarse a conocer esos fenómenos, una propuesta al obtener la comprensión de las facultades psi, conocida como PES. Es la comprensión de muchos fenómenos como la telepatía, la clarividencia,  la psicokinesis o la canalización muchas veces confundidas con la mediumnidad, los eventos poltergeist y paremos de contar. Sucesos extraños y sorprendentes que  trascienden tiempo y espacio sin depender de ningún factor conocido que han llamado la atención de quienes la investigan.