Los Contactados III

Hace un tiempo les escribí sobre LOS CONTACTADOS (I) y LOS CONTACTADOS (II). Las respuestas a estos artículos fue muy numerosa, las inquietudes de los lectores muchísimas, pero siguen preguntando, algunos con expectativas y otros con conocimientos inadecuados.

El contacto con seres de otras realidades es un tema sumamente delicado que vengo manejando desde hace veinticinco años en forma pública y algunos más en forma privada. En mi obra EMISARIOS DEL MÁS ALLÁ publicada hace más de diez años, ofrecí muchas explicaciones que permiten ―a quienes tienen interés― guiarse, orientarse a entender como ocurre este evento, pues no lo considero un fenómeno. Sin embargo, pasados los años, no he cesado de investigar, estudiar y evaluar este tema.

Las redes, maravillosa tecnología, nos permiten informarnos en tiempo real de sucesos de todo tipo. Pero como todo, tiene dos caras: la de quienes se leen un libro o dos y se hacen “expertos” y así aparecen a los ojos públicos. Y la de quienes de veras estudian, cuestionan, indagan y buscan experiencias validadas por expertos, se convierten en verdaderos maestros de este tema delicadísimo.

Así pienso yo

Con frecuencia encontraran entre mis artículos referencias relativas a la existencia de vida fuera del planeta Tierra. Nada sorprendente, pues ya los libros sagrados hablan de eso. Sólo que día tras día se van encontrando más y más evidencias, unas públicas otras sostenidas en cierto sutil secreto.

Revistas físicas y virtuales, programación en vivo y virtual, aceptaciones y negaciones, de todo hay. Pero cuando se suman las diversas piezas de tan intrincado rompecabezas, cuando se transita el laberinto de Creta que implica esta investigación, se van reconfirmando evidencias que si bien se intentan negar, sólo quienes no quieren ver, no ven.

Solía decía el astrofísico Carl Sagan, que cuando se observa la Tierra desde el espacio, luce como un pequeño punto azul. No existen aun equipos ni tecnología suficientemente especiales como para obtener imágenes diáfanas del exterior cósmico.

Estamos en el año 2017, hace apenas dos que se fundó en la Universidad de Cornell el Cornell’s Institute for Pale Blue Dots, cuyo propósito fundamental es generar un listado de huellas digitales de la vida que se originen en exoplanetas.