Internet humano

La comunicación directa de cerebro a cerebro en tiempo real ¿es una realidad?

Desde hace mucho tiempo y hasta la actualidad, hay una carrera científica por el intervención de los pensamientos pero en tiempos presentes, un importante grupo de investigadores de la Universidad de Washington utilizando el control por ondas cerebrales logró con su mente que una persona moviese la mano de otra. Para ello los integrantes del equipo de investigación tomaron roles individuales en el estudio y análisis de los resultados.

De nuevo aclaremos que telepatía es la transmisión de contenidos psíquicos, entre individuos, a través de la mente sin la intervención de agentes físicos conocidos. Hoy en día se la considera como una forma de percepción extrasensorial. Pero lamentablemente la mayoría de la comunidad científica, en la rigidez que se manifiesta, no acepta esta realidad a pesar del bagaje de comprobaciones existentes por ello comienzo este artículo refiriéndome a la investigación recientemente efectuada por la Universidad de Washington.

Contactados

Me comprometí a escribir un artículo amplio sobre el tema del contacto con inteligencias superiores (IS) a las que comúnmente se les llama extraterrestres, y aquí se los traigo.

Nada nuevo es la existencia de vida inteligente fuera de nuestras fronteras. Los testimonios y evidencias son excesivos, si bien hay quienes no desean ni aceptan reconocerlo, opinión que es respetable. Sin embargo, hay innumerables referencias históricas en los diversos libros sagrados donde quedaron reseñados como dioses, simplemente porque los veían venir del cielo envueltos en lo que llamaron carros de fuego y su gran estatura. En aquel entonces, miles de milenios atrás, esa presencia en nuestro planeta era rutinaria y muy bien aceptada. Las culturas de todos los tiempos hablan de ellos.

El reconocido investigador argentino Guillermo D. Giménez, dice que “Diversas piezas arqueológicas documentan la presencia de brillantes objetos en los cielos del Egipto faraónico.” Y habla con toda propiedad pues ha viajado a Egipto muchas veces, siempre en la búsqueda de la certificación de lo que se dice sobre la presencia de seres celestes en el Egipto de la antigüedad.