Kebra Neguest: LEYENDAS DE ETIOPÍA

Etiopía es el estado independiente más antiguo de África, y casi del mundo. Ese país vive de los mitos, casi todos relatados en su códice principal el Kebra Neguest o “Gloria de Reyes” que relata los orígenes de ese reino, la historia de sus reyes y los elementos que varían su religión. Es una hermosa crónica de los reyes de Etiopía, que remonta su linaje hasta Menelik I, hijo del Rey Salomón y de la Reina de Saba, relatando además como ella conoció a Salomón y la historia de la conversión de los etíopes a la veneración del Dios de Israel cuando procedían de la adoración del sol, la luna, y las estrellas. Al igual que en diversas culturas, los gobernantes se les suele endiosar, y aquí no es diferente.

Tienen hermosos mitos sobre la construcción de sus ciudades, curiosamente dicen que aunque dependen de los gobernantes elegidos también de la asistencia de los ángeles, arcángeles.

Otra leyenda relata que cuando el rey Lalibella era apenas una criatura, un enjambre de abejas se acerco a su cuna zumbando a su alrededor, y hay una viaje creencia que dice que cuando esto ocurre, la persona alrededor de quien las abejas se encuentran, se convertirá en alguien grande. Pero parecía que las abejas se habían equivocado. Lalibella no podía ser rey, pues tenia un hermano mayor a quien le correspondía el honor. Pero cuando este supo lo acontecido con las abejas abdico a favor de su hermano.

El mundo de lo invisible

Día por día crecen los especialistas en estudios de la mente, como suman los interesados en la paranormalidad, pues ahora las experiencias anómalas son vistas por los medios de comunicación, como un elemento de fascinación y encanto para el gran público.

El hombre está lleno de miedos, especialmente a lo que no puede ver, entender o que le genere inquietud, pero cuyos efectos son perceptibles. Cree sólo en lo visible, en el producto de la vida material, el mundo de las formas, la tercera dimensión, dónde únicamente acepta como real, lo tangible. Rechaza lo que teme saber. Mis años de experiencia en el mundo de la paranormalidad, me han demostrado que, aun aquello que no vemos ni tocamos, existe.

Una de los formas que mayor interés ha creado, tanto en el público en general como en el mundo de la experimentación, es la del contacto con seres incorpóreos. Sus mensajes son atraídos al espacio de la forma por quienes conocemos como “canales” o “antenas”. En otros tiempos el desprestigio los cubría, hoy, son perseguidos tanto por la prensa, como por estudiosos, ávidos de saber qué hay más allá de lo evidente. Profesionales de todas las áreas del saber, sean científicas, humanísticas o artísticas, investigan sobre este tema. Pero…¿podríamos investigar en algo que no existe?